El grupo se formó en 1958 en , y contaba con seis miembros. Inicialmente se autodenominaron los Blue Kings ya que en esa época estaban de moda los nombres en inglés; pero luego, adoptaron el nombre de Los Iracundos, debido al ingreso a la poderosa disquera Eduardo Franco (vocalista, compositor, arreglista), su hermano Leonardo Franco (primera guitarra), Juan "Bosco" Zabalo (segunda guitarra), Juan Carlos Velásquez (batería), Hugo Burgueño (bajo electrónico y coros) y Jesús María Febrero (teclados) fueron los seis integrantes originales del grupo. En realidad hubo un séptimo integrante, llamado José María Brunini, que si bien no llegó a grabar con el grupo formó parte de él en su etapa de gestación y lo dejó por exigencias paternas para seguir estudios de contabilidad. 1960 Los Iracundos alcanzaron fama internacional a mediados de los 60 con temas románticos juveniles como Calla, Todo terminó, El desengaño, La lluvia terminó Felicidad, felicidad, El triunfador y Es...
Las baladas de oro son un género musical romántico que se caracteriza por sus melodías suaves y letras emotivas. Este estilo de música se popularizó en la década de 1960 y 1970 y se mantuvo vigente hasta la década de 1990.
Las baladas de oro son interpretadas por solistas o grupos musicales, y suelen tener arreglos musicales sencillos, con predominio de instrumentos como la guitarra acústica, el piano y la percusión suave. Las letras de las canciones suelen hablar de temas amorosos, desamor, nostalgia y melancolía.
Entre los artistas más destacados del género se encuentran Roberto Carlos, Julio Iglesias, José Luis Perales, Camilo Sesto, entre otros. Las baladas de oro han sido versionadas y reinterpretadas en distintos idiomas y estilos musicales, lo que demuestra su impacto y trascendencia en la música romántica a nivel mundial.
Salvaremos nuestro mundo, que girando mal da vueltas,
En un clima de ternura y comprensión.
Natural es que luchemos, por un mundo mejor,
Con la fuerza que nos da la juventud.
En el rostro una sonrisa, la mirada, una caricia,
Que el calvario de la vida pasará.
Natural es que luchemos, por un mundo mejor,
Con la fuerza que nos da la juventud.
Corazones agitados, extendamos nuestras manos,
Que el mañana se aproxima más y más.
Natural es que luchemos, por un mundo mejor,
Con la fuerza que nos da la juventud.